La iniciativa impulsada por el Gobierno fue aprobada en general por 37 votos a favor y 33 en contra. Sin embargo, antes de la votación, el oficialismo retiró el capítulo sobre Manejo del Fuego, que se sumó al de Tierras, eliminado previamente. El texto aprobado se concentra ahora en expropiaciones, desalojos y Registro del Inmueble.
Tras una extensa jornada de debate y negociaciones, el Senado de la Nación otorgó este jueves media sanción al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una de las iniciativas centrales impulsadas por el Poder Ejecutivo. La votación en general concluyó con 37 votos a favor y 33 en contra, aunque el oficialismo debió modificar sustancialmente la propuesta original para consolidar los respaldos necesarios.
Antes de proceder a la votación, la jefa del bloque oficialista anunció el retiro del apartado referido a la Ley de Manejo del Fuego (Ley 26.815), tras comprobar que no contaba con el número suficiente de voluntades. Esta decisión se sumó a la eliminación previa del Capítulo III, correspondiente a la Ley de Tierras Rurales, desplazado antes de la sesión ante la falta de consenso político. De esta manera, la norma aprobada quedó circunscrita a modificaciones en materia de desalojos, expropiaciones y digitalización del Registro del Inmueble.
Contenido y resultado de la votación en particular
Durante el tratamiento artículo por artículo, el pleno de la Cámara Alta aprobó los ejes remanentes del proyecto:
- Expropiaciones (Capítulo I): aprobado por 37 votos a favor y 33 en contra.
- Desalojos (Capítulo II): aprobado por 36 votos a favor, 33 en contra y 1 abstención.
- Registro del Inmueble (Capítulo V): aprobado por 37 votos a favor y 33 en contra.
- Disposiciones finales y reglamentarias (Capítulo VI): aprobadas por 37 votos a favor y 33 en contra.
Al término del escrutinio, se facultó a la Secretaría Parlamentaria a realizar la renumeración integral del articulado debido a la supresión de los capítulos III y IV.
Un proyecto que perdió dos capítulos clave
La iniciativa fue concebida originalmente como una reforma integral del régimen de propiedad privada e incluía modificaciones a diversas legislaciones vigentes. Sin embargo, a lo largo del proceso de negociación, el texto sufrió profundos cambios: primero cayó la reforma a la Ley de Tierras, que suscitó reparos en sectores políticos, sociales y ambientales; y, posteriormente, durante la misma sesión, se concretó la retirada del capítulo de Manejo del Fuego.
La resignación de ambos apartados permitió al oficialismo reunir los votos necesarios para viabilizar el resto de la iniciativa, aunque derivó en un texto considerablemente más acotado que el proyecto original ideado por el Ministerio de Desregulación.
El eje central: desalojos y expropiaciones
El núcleo de la norma aprobada se enfoca en agilizar los procedimientos judiciales de desalojo, articulando juicios sumarísimos para casos de ocupación ilegal o intrusión de inmuebles. Desde el bloque oficialista, encabezado por Patricia Bullrich, se argumentó que la reforma busca hacer efectiva la garantía del artículo 17 de la Constitución Nacional, evitando que los propietarios enfrenten procesos litigiosos prolongados para recuperar la posesión de sus bienes.
En materia de expropiaciones, las modificaciones buscan acotar la discrecionalidad estatal mediante una interpretación restrictiva del concepto de utilidad pública y el establecimiento de garantías estrictas para el pago previo de las indemnizaciones correspondientes.
Cuestionamientos de la oposición
Desde la oposición, el interbloque de Unión por la Patria y bancadas provinciales rechazaron el proyecto y criticaron la dinámica del debate legislativo. El titular de la bancada peronista, José Mayans, cuestionó las constantes modificaciones del texto —que sumó casi una veintena de versiones— y advirtió sobre el impacto del proyecto en el patrimonio público.
Asimismo, diversos senadores señalaron que la aceleración de los plazos de desalojo podría vulnerar el derecho de defensa de sectores sociales vulnerables.
Cierre del debate y giro a Diputados
La eliminación de las reformas relativas a tierras rurales y manejo del fuego aplacó parcialmente los reclamos de sectores ambientalistas y legisladores patagónicos, como la senadora Edith Terenzi, quienes alertaban sobre la desprotección de ecosistemas y áreas naturales.
El resultado constituye una aprobación ajustada para el Gobierno: logró la media sanción de los aspectos procedimentales de la propiedad privada, pero resignó dos de los componentes de mayor volumen político.
El proyecto fue girado a la Cámara de Diputados, donde se definirá su sanción definitiva, en medio de una jornada que también estuvo marcada por protestas y enfrentamientos en las adyacencias del Congreso.
