El Senado de la Nación aprobó, con 41 votos a favor y 25 en contra, el proyecto de ley de Biocombustibles, que establece un régimen de 15 años de vigencia y un aumento progresivo de los cortes obligatorios.
El proyecto pasa ahora a la Cámara de Diputados para su tratamiento final y propone un marco orientado a la apertura, la desregulación y la libre competencia en el mercado energético.
Principales puntos de la norma
• Biodiésel: establece un corte obligatorio del 7,5 %, que aumentará al 10 % a los 12 meses de la sanción.
• Bioetanol: mantiene inicialmente un corte del 12 % para las naftas, que se elevará al 15 % después del primer año de vigencia.
• Caña de azúcar y maíz: reserva un 6 % del cupo de bioetanol para cada origen.
• Comercialización: establece un sistema de subastas mediante un mercado electrónico único, transparente y de acceso público.
• Importaciones: contempla la libre importación ante situaciones de escasez, bajo las condiciones establecidas por la norma.
• Empresas no integradas: establece un piso mínimo de participación del 4 % entre 2031 y 2036, garantizando una porción del mercado.
• San Luis y La Pampa: se incorporó un diferencial por distancia, destinado a compensar la desventaja de las plantas ubicadas en el interior frente a las grandes empresas integradas.
• Transición: establece un período de transición para el biodiésel hasta 2036.
Durante la votación en particular se incorporaron modificaciones consensuadas entre el oficialismo y sectores de la oposición, por lo que el texto aprobado difiere de la propuesta original.
Con la media sanción obtenida en el Senado, el proyecto queda en condiciones de ser tratado por la Cámara de Diputados.
